Según un nuevo análisis de GFI Europe basado en datos de Net Zero Insights, las compañías europeas del sector recibieron €236 millones de inversión privada durante los primeros seis meses del año.

La gran protagonista fue la fermentación donde las empresas de fermentación de precisión consiguieron €100 millones y las de fermentación de biomasa otros €99 millones. En conjunto concentraron alrededor del 84% de toda la inversión privada del sector.

GFI Europe señala que muchas compañías plant-based están entrando ahora en una etapa especialmente costosa para pasar de pequeñas plantas piloto a una producción a escala industrial, algo que requiere inversiones mucho mayores y resulta más difícil de financiar mediante capital de riesgo tradicional.

La carne cultivada también recibió alrededor de €18 millones, mientras que la fermentación continúa atrayendo tanto inversión privada como fondos públicos.

El panorama muestra que el interés por las proteínas alternativas sigue presente en Europa, pero el dinero está cambiando de dirección y los inversores parecen apostar con mucha más fuerza por nuevas tecnologías de fermentación que por las tradicionales alternativas vegetales a la carne y los lácteos.