El gobierno la ciudad de de Nueva York aumentó fuertemente sus compras de alimentos basados en plantas y redujo el volumen de carne y lácteos adquiridos por sus instituciones públicas, logrando avanzar antes de tiempo hacia sus metas climáticas vinculadas a la alimentación.
La medida no se limita a una campaña simbólica. Nueva York compra y sirve alimentos en una red enorme de espacios públicos como escuelas, hospitales, centros para personas mayores, refugios, cárceles y otras instituciones. Por eso, cada cambio en sus compras tiene un gran impacto modificando menús, presupuestos, proveedores y hábitos de consumo a gran escala.
Este caso es importante porque muestra que la alimentación ya empieza a ser vista como política pública. No se trata únicamente de una decisión individual ni de una preferencia personal.
La ciudad ya venía desarrollando iniciativas en esa línea, como comidas basadas en plantas en hospitales públicos y programas en escuelas. Ahora, el dato relevante es que esa orientación empieza a reflejarse también en las compras oficiales, donde el Estado tiene capacidad real de mover el mercado.
En Uruguay, este tipo de experiencias también pueden servir como referencia. Pensar en menús más vegetales en instituciones, espacios educativos, eventos, comercios y programas públicos. Un ejemplo es el grupo de facebook "Comedores Escolares con Menu Vegano Uruguay" liderado por la activista Natalia Barrios.
Nueva York apuesta por la comida vegetal
Nueva York aumentó sus compras de alimentos basados en plantas y redujo carne y lácteos en instituciones públicas