El veganismo continúa abriendo nuevas oportunidades para la industria alimentaria latinoamericana. Durante la feria Espacio Food & Service 2026, realizada en Chile, la organización internacional Veganuary reunió a cuatro empresas veganas —VeganMobile, Yasai, Vegusta y Vive Vegano— para compartir experiencias y demostrar cómo la creciente demanda de alimentos vegetales está impulsando nuevos emprendimientos y productos.

Las cifras reflejan el alcance de esta transformación: durante enero de 2026, más de 100 empresas latinoamericanas participaron en Veganuary, ofreciendo promociones, lanzamientos y alternativas vegetales. A nivel mundial, la organización estima que unos 30 millones de personas probaron el veganismo durante esa campaña.

Uruguay también forma parte de este cambio

En nuestro país, Etosha, empresa uruguaya fundada en 2010 y especializada en alimentos elaborados exclusivamente a base de plantas, viene trabajando junto a Veganuary para acercar alternativas a los productos de origen animal.

Un ejemplo fue la campaña «Junio, mes sin gallinas», desarrollada en el marco de la iniciativa internacional Elige Sin Gallinas. Durante ese mes, Etosha ofreció descuentos especiales en productos como Milagrosa, Nugguetas, Supremo y tofu, invitando a descubrir que es posible disfrutar de preparaciones tradicionales sin recurrir a la explotación de gallinas y pollos.

La empresa también viene ampliando la presencia de sus productos en la gastronomía uruguaya. Recientemente, dos locales de La Pasiva incorporaron preparaciones veganas elaboradas con productos de Etosha, acercando estas alternativas a nuevos consumidores.

Una transformación que beneficia a todos

La experiencia de empresas como Etosha demuestra que el crecimiento de la alimentación vegetal no es solamente una tendencia comercial, sino también una oportunidad para transformar nuestra relación con los animales.

Cada producto vegetal que llega a un supermercado, restaurante o mesa familiar facilita la posibilidad de elegir sin participar de la explotación animal.

Y mientras organizaciones como Veganuary continúan impulsando este cambio a escala internacional, emprendimientos uruguayos demuestran que nuestro país también puede ser protagonista de un futuro alimentario más consciente, compasivo y libre de sufrimiento animal.